Este año, en el viaje a Las Golondrinas, cuando estábamos bajando el Motoco, me perdí. Fue trágico.
Y fue así, cuando ya estábamos llegando a donde teníamos que encontrarnos al volver, me mandé en un caminito, que no era el correspondiente, y me terminé perdiendo, después de unos diez minutos me dí cuenta de que al lado mío estaba la salida, salí y a los cinco minutos me encontré con la pasarela.
ajajaja pobre Soli
ResponderEliminar